Si bien hace un año se aprobó una ley autorizando aproximadamente 61,000 máquinas tragamonedas en 14 diferentes establecimientos de juego a lo largo de Pennsylvania, el futuro de las instalaciones de tragamonedas aún es incierto. Esto se debe a una reciente movida de la Corte Suprema, por la cual le quitó la autoridad al Consejo para el Control del Juego respecto de las restricciones regionales.
El problema regional antes mencionado necesita una rápida resolución, mientras se espera que el dinero generado por las tragamonedas, que podría ser us$3 mil millones, sea destinado a la reducción del impuesto a la propiedad residencial.
Tad Decker, el presidente del Consejo, según se informó, dijo que el problema regional podría afectar principalmente a las siete licencias emitidas para establecimientos de tragamonedas solamente. Además, como el Consejo no tiene planes para emitir licencias de tragamonedas hasta el próximo año, los legisladores estatales esperan triunfar en la aprobación de la ley que podría devolverles la autoridad sobre la zona hasta ese entonces.
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