MTR Gaming, un importante operador de hipódromos, ha retirado su candidatura para operar un casino de tragamonedas en Pittsburgh, Pensilvania. MTR es el segundo solicitante de licencias que se baja de la oferta. Charles Batters, un promotor del condado de Beaver que puja por la construcción de un hipódromo de pura sangre en la zona Hays de Pittsburgh, el lunes se echó atrás en la competición por la licencia de tragamonedas.
A comienzos del verano, las autoridades de MTR revelaron haber planeado reunir a un grupo de inversores con el fin de perseguir la licencia para el futuro casino independiente. El director general de la empresa Edson “Ted” Arneault anunció que si le fuera otorgada la licencia para operar tragamonedas en la ciudad, él destinaría el 2% de los ingresos de las tragamonedas, aproximadamente us$6 millones anuales, para asistir en la construcción de un nuevo estadio multifuncional para los Pingüinos de Pittsburgh, un equipo de la Liga Nacional de Hockey.
Sin embargo, Arneault decidió rendirse. Una de las razones de esta movida es la declaración publicada por las autoridades de Isle of Capri Casinos, Inc. diciendo que, si la empresa obtiene la licencia de tragamonedas, Isle destinaría us$290 millones para el nuevo estadio. Aparentemente, MTR encontró muy difícil igualar dicha propuesta. El vocero de Arneault dijo que el director general cree que es mejor enfocarse en Presque Isle Downs, el hipódromo de pura sangre y casino en Erie.
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