Fue ya en julio del 2004 cuando las autoridades legislativas del estado y el gobernador de Pensilvania Ed Rendell autorizaron la instalación de 61,000 máquinas tragamonedas en 14 establecimientos de juego en todo el estado y crearon la Comisión para el Control del Juego con el fin de supervisar la operación de las tragamonedas en Pensilvania. Sin embargo, la comisión aún debe vencer algunos obstáculos antes de que las tragamonedas sean por fin operadas.
Algunos expertos de la industria sostienen que la demora más significativa en la emisión de las licencias para la operación de tragamonedas fue causado por la indecisión de la comisión respecto de los proveedores de licencias para máquinas tragamonedas. En un principio, los legisladores demócratas querían que los fabricantes de tragamonedas distribuyan las máquinas a través de proveedores del estado mismo. Ahora, un legislador demócrata quiere que los proveedores operen en determinadas regiones de Pensilvania. Sin embargo, el legislador republicano se opone a esta sugerencia.
En realidad, existen varios temas problemáticos que deben ser resueltos. Por ejemplo, los miembros de la comisión han llegado a un acuerdo con el sindicato de policías del estado respecto a la averiguación de antecedentes de empresas y personas que soliciten tomar parte de la industria de tragamonedas de Pensilvania. Además, el gobernador Rendell debe cumplir con su promesa de restituirle el poder zonal a la comisión. Ted Decker, presidente de la Comisión Reguladora del Juego de Pensilvania, ha dicho que en caso de que haya mayores demoras, él estará muy decepcionado.
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