Si bien el gobernador de Pennsylvania Ed Rendell ya ha rechazado la propuesta formulada el año pasado por el partido republicano, para prohibir a las autoridades públicas tener intereses en empresas de juego de tragamonedas, los republicanos están planeando probar su suerte una vez más con un intento similar.
Los legisladores del GOP también propondrían nuevas modificaciones para la ley estatal de tragamonedas, la cual autoriza el funcionamiento de máquinas tragamonedas en 14 establecimientos de juego a lo largo de Pennsylvania. Los cambios diseñados por el GOP permitirían al fiscal general procesar a los delitos graves del juego, abrir las puertas a proveedores y distribuidores de otros estados, y obligar a los casinos de tragamonedas a cumplir con las reglas locales de la zona.
Según se informó, los republicanos afirman que su meta no es la de abolir los juegos de tragamonedas, al mismo tiempo que reconocen que la industria del juego tiene sus propias ventajas. Ellos solamente desean asegurarse que las tragamonedas estén reguladas en forma correcta.
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