En los próximos días, los gerentes de Yonkers Raceway, New York, cerrarán el establecimiento por un año con el fin de renovar el sitio. Entre otros atractivos, tales como un nuevo patio de comidas y una sala de entretenimientos, el hipódromo anexará un edificio de 120,000 pies cuadrados en el cual se instalarán y funcionarán aproximadamente 5,500 máquinas tragamonedas.
Con los operadores del local deseando transformar al lugar en un “racino”, un hipódromo donde uno puede disfrutar de diversos juegos de casino, tales como máquinas tragamonedas, muchos residentes de Yonkers y propietarios de negocios locales se contradicen respecto a este tema. Algunos de ellos dan la bienvenida al futuro racino, creyendo que impulsará a la economía local, mientras que otros temen por el caos y el tráfico que puedan ser causados por la influencia de los visitantes.
Además, los legisladores de New York están considerando una propuesta para asignar $10 millones, provenientes de los ingresos producidos por las máquinas tragamonedas del racino, en centros educativos de Yonkers.
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