Las nuevas tragamonedas, ya instaladas en la mayoría de los centros de juego estadounidenses como Atlantic City y Las Vegas, registran las actividades de juego a través de tarjetas magnéticas, las que pueden luego cobrarse por medio de un cajero humano o uno automático.
La pasada semana, la base aeronaval de Atsugi instaló tragamonedas sin monedas por un período de prueba. Las autoridades de la base gastaron us$280,000 en 28 nuevas máquinas tragamonedas que aceptan peniques, níqueles y 25 centavos. Las nuevas máquinas, al no necesitar ser rellenadas, nunca se cierran. La base naval de Yokosuka, que recauda cerca de us$10 millones en ingresos provenientes del juego, se está alistando para inaugurar este verano una nueva sala renovada de tragamonedas sin monedas.
Steve Motchnik, director de MBR en Atsugi, ha dicho que en la actualidad, las tragamonedas de Atsugi generan aproximadamente us$1.5 millones anuales. Las ganancias son utilizadas para cubrir los proyectos de MBR de la base. Además, Motchnik no mostró ninguna preocupación en cuanto a que las nuevas tragamonedas puedan instigar a la adicción del juego. Según se informó, él espera que la gente no cuente con las ganancias de las tragamonedas como la principal contribución a sus ahorros personales.
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